La reciente decisión de Microsoft de que Do Not Track sea la configuración de privacidad predeterminada de Internet Explorer 10, generó cierta preocupación en el mundo del marketing digital, sobre todo en las empresas dedicadas a generar perfiles de consumidores basados en datos de actividad online.

Es una preocupación que se incrementa cuando queda claro que esto es sólo el comienzo, y que esta especie de ola anti seguimiento empieza a llegar a las instituciones legislativas de los países con mercados más desarrollados. A la vuelta de la esquina aparecerán leyes que prohibirán las diferentes tecnologías de tracking, por los menos tal como las conocimos hasta ahora.

Incluso un nicho más nuevo como el mobile marketing (que dicho sea de paso es el segmento del marketing digital de más rápido crecimiento) no es inmune a la indignación Do Not Track. Un reciente estudio de Cross-Tab Marketing Services and Telecommunications Research Group mostró que el 70% de los consumidores estadounidenses están preocupados por la privacidad de todo lo que sea información geolocalizada.