Uno de los conceptos centrales del marketing es la teoría del funnel o embudo, a través de la cual las empresas mueven sistemáticamente los clientes desde posibles, pasando por considerables hasta llegar a los que realmente compran. Pero ahora los consumidores están más informados, conectados y fortalecidos que nunca. Por lo que cabe la pregunta ¿La teoría del embudo, sigue funcionando en una era digital, social y móvil?

El problema principal con esta teoría, de acuerdo con Harvard Business Review, es que el proceso de compra ya no es lineal. Los posibles compradores, no ingresan en la parte superior del embudo, sino que lo hacen en cualquier etapa. Además, las saltean, permanecen en una indefinidamente, o se mueven de un lado a otro entre ellos.