Los periodistas necesitan contenido original y las marcas necesitan atención. Tienen algo en común. De ahí que el newsjacking se defina como el arte de inyectar ideas o historias en una noticia de última hora para lograr toneladas de miradas. Se trata de aprovechar el “tiempo real” para el posicionamiento de una marca. Sin embargo, el tema puede volverse delicado. ¿Existe un límite ético? Te contamos lo que nos parece desde amdia.

“Antes de intentar sacar provecho de un evento catastrófico, se debe pensar en el potencial de tornarse contraproducente, ya que podría causar molestia no sólo con los consumidores, sino también a toda la comunidad en línea”, asegura la directora de marketing de contenido ReachLocal, Tamara Weintraub. La opinión de la ejecutiva apunta al principal desafío del newsjacking: no generar malestar entre los usuarios. 

Con la masividad y la espontaneidad de las redes sociales la práctica del newsjacking se ha vuelto un tema sensible para las empresas. Un ejemplo claro de lo que no hay que hacer es la acción que