En los comienzos al marketing relacional se lo definió como una modalidad del marketing desarrollada a partir de campañas de respuesta directa orientadas más que nada a conseguir la satisfacción y la retención del cliente.

Si tenemos que mencionar una característica distintiva del Relacional frente a otras prácticas del marketing podemos decir que reconoce el valor a largo plazo de las relaciones con los clientes, que se proyecta más allá de la comunicación promocional.

Con el crecimiento de Internet y las plataformas móviles el marketing relacional ha seguido evolucionando. Un camino que por supuesto también incluye a los nuevos canales de comunicación colaborativa y social.

“Si usted quiere crear relaciones de valor a largo plazo deberá centrarse en la construcción de una relación con su cliente”, señala Scott Olrich, entrevistado por Cynthia Clark para 1to1Media. “Las empresas realmente exitosas están invirtiendo en la construcción de experiencias increíbles y en consecuencia tienen muy buenas relaciones con sus clientes”

Según Olrich, la relación se convierte en la Máquina de Adquisición ya que esas personas terminan refiriendo a sus conocidos estas buenas experiencias, hacen correr la voz en definitiva.

Un punto interesante que señala el especialista es el cambio respecto al tipo de información que las empresas tienen de sus clientes. Al clásico perfil de cliente, al tradicional historial de compra, ahora hay que sumar, por ejemplo, la reacción frente a una pieza de e-mail marketing o el comportamiento en el website de la empresa.

Está claro que si el objetivo es construir relaciones a largo plazo, no hay que desaprovechar la riqueza informativa disponible (en potencia) en los nuevos canales de relacionamiento.

Para finalizar, Scott Olrich señala