La revolución digital dejó de ser una promesa para convertirse en una realidad acelerada exponencialmente por la pandemia. Los empleos ligados a ella serán los más demandados y los mejores pagos, al menos, durante las siguientes décadas. Por eso la importancia de las carreras STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemática, por sus iniciales en inglés), aunque aquí aparece el primer gran problema a solucionar: las mujeres están subrepresentadas en estas disciplinas, y las que las eligen tienen menos oportunidades que los varones de llegar a puestos de liderazgo.

El reciente estudio de Cippec Mujeres en STEM: cómo romper con el círculo vicioso, de Paula Szenkman y Estefanía Lotitto, señala que “aunque seis de cada diez universitarias en la Argentina son mujer