A lo largo de las últimas décadas, mucho ha cambiado el marketing y la forma de llegar a cada uno de los clientes. Pero no sólo en décadas, más en los últimos años e incluso meses. La pandemia ha acelerado procesos que, de otra forma, hubieran retrasado su entrada en el mercado, como los avances en telemedicina donde las aplicaciones tecnológicas en video consultas o diagnósticos precoces permite reducir costes y mejorar la productividad (Fernández et al. 2020).

 

El mundo digital nos permite acercarnos de una manera más natural a las diferentes audiencias, lo que facilita lo que Silva y Zambrano (2011) denominaron “Comunicación Sintética en la Red”, gracias a las opciones de poder concretar cada una de las acciones de comunicación. Este acercamiento nos permite obtener una mayor relación con cada uno de nuestros públicos, a todos los niveles, lo que facilita la creación de relaciones que marca la evolución del marketing, desde un marketing transaccional a un marketing de relaciones, donde el cliente es el centro de la empresa y desde esa óptica es tratado (Gea, et al. 2001