Los ecos del proyecto Do Not Track han llegado hasta los rincones del Parlamento europeo. A tan sólo semanas de lo que sucedió en EEUU con la tecnología desarrollada por la elite IT de ese país con el fin de resguardar la información de los consumidores, la Unión Europea acaba de lanzar una propuesta de ley para regular la recolección indiscriminada de datos privados de usuarios.

En resumidas cuentas se trata de una ley de datos única que, entre otras cosas, obligaría a las empresas de marketing a obtener un consentimiento informado para poder usar los datos de los clientes para fines comerciales. Sin ir más lejos, la ley obligaría a los sitios a preguntar a los usuarios sobre su consentimiento para habilitar las cookies de monitoreo de comportamiento en sus navegadores.

Dice la propuesta: “Los Estados miembros velarán por que únicamente se permita el almacenamiento de información, o la obtención de acceso a la información ya almacenada, en el equipo terminal de un abonado o usuario, a condición de que dicho abonado o usuario haya dado su consentimiento después de que se le haya facilitado informaci