Existe una tendencia constante en la comunidad de marketing a desechar conceptos establecidos desde hace mucho tiempo por el simple hecho de que ya tienen muchas décadas de existencia.

Esto equivaldría a desechar las matemáticas porque fueron inventadas por las primera civilizaciones y eso ocurrió hace siglos.

Las clásicas “4 P” (Producto, Precio, Promoción, Plaza) son las que suelen estar mas frecuentemente en la mira, a veces con nuevas P como “Propósito”, “Personas”, “Proceso”, ” o “Personalización” entre varias otras lanzadas al azar en la mezcla de marketing o nuevos artilugios mnemotécnicos como S.A.V.E. (Solución, Acceso, Valor, Educación) propuestos por la Harvard Business School.

A raíz de lo anterior, Mark Ritson colega columnista de marketing, se burló recientemente de este comportamiento al lanzar un “Regenerador de cuatro P” que crea aleatoriamente una nueva jerga que comienza con la letra P para que cada especialista en marketing pueda tener sus propias 4P reinventadas ya que tanto afán hay en establecer cada quien las suyas.

En un editorial reciente, Mark compartió la historia de las 4P como una herramienta de marketing inventada por un estudiante de doctorado llamado Jerry McCarthy en 1959. Mark escribe:

“De