Gartner cree que se asentará a diez años vista de forma generalizada y que cambiará muchos de los elementos del marketing digital

Primero fueron los datos. La información se convirtió en el “petróleo del siglo XXI”, como insistían los análisis y como se repetía en los artículos. El big data empezó siendo una cosa un tanto extraña que las empresas del sector tenían que presentar en conferencias y ruedas de prensa y vender con entusiasmo a convertirse en la que parecía la clave del éxito para el futuro.

Después llegó la privacidad. A medida que los datos se iban volviendo más y más ubicuos y más y más importantes, también iba aumentando la sensibilidad ante lo que las empresas sabían de cada uno y, sobre todo, el cómo