El fundador de Twitter puso a la venta esta publicación como un token no fungible (NFT) y las ofertas millonarias no tardaron en llegar.

«Just setting up my twttr» (Acabo de configurar mi twttr). Esta es la escueta frase que se convirtió allá por 2006 en el primer tuit de Jack Dorsey y que ahora está en venta.