Guest Post: Yosi Heber*

Pasé más de 20 años en diversos puestos tales como director de marketing, ventas y puestos de dirección general, y los últimos 7 años como consultor. Sin embargo, recientemente, he visto que comenzaron a suceder algunos cambios asombrosos.

En estos días el 60 % de mi trabajo está enfocado en la estrategia digital, pero el otro 40 % es trabajo de marketing “clásico” (ayudar a los clientes a diseñar avisos y acciones de marketing, a generar planes de desarrollo de nuevos productos, a encarar investigaciones, posicionamiento de marca, planes de mercado, etc.).

Hasta hace unos pocos años, un plan de marketing “clásico” significaba básicamente realizar acciones en televisión, grafica, cupones de periódicos, promociones en los puntos de venta, etc. Sin embargo, hoy en día, incluso los planes de negocio y de marketing “clásicos” se están centrando en lo digital.

Para ilustrar: un cliente mío de bienes de consumo envasados no solo hace un gran trabajo con su página web y en redes sociales, sino que incluso su plan de marketing tradicional se apoya en lo digital. Por ejemplo, cuando presenta nuevos productos en eventos, espectáculos y en su tienda, impulsa un “llamado a la acción” a través de un “me gusta” de Facebook, ofrece regalos a cambio de que lo recomienden a través de las redes sociales y solicita el número de celular a sus clientes para hacerles llegar cupones.

Cómo consecuencia, sus ingresos se dispararon el año pasado de manera espectacular con un presupuesto de marketing que fue mucho más bajo que lo habitual. Usted se preguntará, ¿cómo es posible? La respuesta es que la totalidad de su plan de marketing tradicional estuvo “centrado en lo digital”.

Un plan de marketing de este tipo es mucho más rentable, porque los medios digitales cuestan mucho menos que los medios de comunicación tradicionales. Trabajamos con clientes que han conseguido un ROI de 5:1 o incluso 10:01 haciendo esto.

A través de una integración eficaz de la web, el cor