Para algunos especialistas, el marketing tradicional tal como lo conocemos hoy en día, está muerto. Las causas de su deceso se encuentran dentro del cambio cultural que rápidamente impusieron los medios sociales en los hábitos de consumo de las personas y que las grandes empresas referentes del anquilosado paradigma no supieron comprender.

Un ejemplo esclarecedor que se ve todo el tiempo: los consumidores usualmente acuden a Internet, pero la fuente de información más importante para ellos sigue siendo la recomendación del amigo, del vecino, de la tía… alguien que conocen personalmente.