En el último año, el presupuesto destinado al mercado de la publicidad digital llegó a los 50K millones de dólares. A pesar del éxito de este canal, hay un problema grave al que se está enfrentando el sector: el del fraude del tráfico.

De acuerdo con un artículo escrito por Suzanne Vranica y publicado por The Wall Street Journal, los números son alarmantes: las estimaciones del Interactive Advertising Bureau consideran que alrededor del 36 % de todo el tráfico web es falso, es decir, producto de ordenadores programados para visitar los sitios.

Los estafadores que cometen este tipo de fraude, cobran a través de los intermediarios que actúan en distintos sitios y luego lo revenden a editores Web. Por el momento este tipo de prácticas no afecta a los  presupuestos digitales ya que hoy en día ningún anunciante puede darse el lujo de quedarse fuera de este canal. Sin embargo, muchos de ellos están exigiendo un control más agresivo en relación al tráfico que reciben.

Roxanne Barretto, vicepresidente del área de marketing digital en L’ Oréal Estados Unidos, comentó que recientemente descubrieron en la empresa evidencia de fraude. Sin embargo aclaró que “disminuir la inversión digital significa perder la posibilidad de conectar con nuestro público principal”.

De hecho, varios grandes anunciantes, como L’ Oréal, General Motors y Verizon Communications se vieron afectados por el problema del tráfico falso. Estos episodios, ponen en peligro la confianza de los anunciantes en relación a la tecnología digital en comparación con los medios tradicionales,  como por ejemplo la televisión.