La idea de que la marca cumpla un rol social es quizás una de las premisas fundamentales que desvela a los marketineros. En especial, cuando las redes sociales comienzan a ser un canal de conexión clave para los consumidores. ¿Cuál es la verdadera dimensión social de una marca? ¿Las marcas pueden ser realmente sociales? ¿Cómo construir su ‘voz’ en un espacio digital?

Hacer que una marca ‘converse’ con sus clientes no es tarea fácil, pero sí crucial. Los mercados por definición pueden entenderse como ‘conversaciones’ entre seres humanos. Las marcas entonces tienen que buscar esa sociabilidad entre sus clientes. “Las marcas no saben leer ni escribir, no saben hablar por sí mismas, no sonríen, ni lloran. Con todo ello debemos hacer que sean sociales”, sintetizó Agustín Berro, Chief Growth Officer de la agencia Di Paola, en el primer desayuno del año organizado por AMDIA.

“Para definir una marca primero tenemos que tener en cuenta cuál es su personalidad. Si esta marca fuera una persona, qué música escucharía, de qué temas hablaría, qué películas iría a ver. Todos esos aspectos son los que nos permiten a quienes trabajamos (en el marketing o la publicidad) definir cómo vamos a ‘conversar’ con nuestros clientes”, enmarcó el especialista en comunicación.

En el primer encuentro del ciclo de desayunos AMDIA, se abordaron casos de éxito que ayudan a la comprensión de la dimensión social de una marca. Nike es uno de los ejemplos más claros. Hoy, una de las insignias fundamentales de la marca es una aplicación de Ipad y Iphone para salir a correr, poder compartir con los amigos y una enorme comunidad de personas que buscan un estilo de vida similar. Lo que pasó entonces con Nike es que encontró su dimensión social. Nike Running es una de las campañas en redes sociales que mayor éxito tu