Sin duda! Incurrir en ellos puede significar la pérdida de confianza para una marca. Un punto de difícil retorno. En un reciente artículo difundido por la agencia internacional Associated Press, se ha detallado que grandes empresas incurren en prácticas que rozan la falta de ética y demuestra que los falsos clicks pueden costar muy caro a las compañías. Si buscás saber por qué lo verdadero es siempre la mejor opción, amdia te acerca algunas claves.

Desde la aparición de Facebook en el escenario del marketing, el ansiado “me gusta” llevó a los marketineros a límites impensados. Todo por el afán de lograr un mayor compromiso por parte de los clientes. De forma popular, se los llama “clics falsos”. No sólo son sólo “fake likes”, sino también retuits o reproducciones en YouTube poco genuinas, para citar algunos. Sin embargo, es Facebook la red que concentra la mayor cantidad de prácticas fraudulentas.  

La venta de clicks en medios sociales se convirtió en un gran negocio. Y es tan notorio que el tema incluso preocupa a las propias redes sociales. Según Associated Press, este “mercado” pasó de marcar 40 millones a 360 millones de dólares en Twitter. En Facebook, por su parte, las “actividades falsas” lograron captar 200 millones de dólares al año. Una suma realmente alta.

YouTube, en diciembre pasado, acabó con las reproducciones falsas de videos musicales después de que “auditores” de la plataforma encontraron que había visitas “exageradas”. Por su parte, Facebook estima que al menos 14,1 millones de los 1.180 millones de usuarios son cuentas fraudulentas.

En los últimos meses, la red social realizó “purgas” para pedir más datos a quienes abrieron un perfil. La firma de investigación Social Bakers puso a disposición un