¿Sos una de las muchas personas que miran sus emails en su celular, antes de verlos en el desktop? ¿Sabías que estudios muestran que casi el 50% de las personas entre 14 y 45 años revisan sus emails en el celular, desde la cama, en el baño o durante el desayuno, antes de mirarlos  en el desktop? Es en ése (micro) momento que decidimos qué abrir, que leer más tarde y qué mandar a la carpeta de basura. Por estas realidades es que la clave para diferenciarse y crear un buen vínculo no es la cantidad sino la calidad de los envíos, que enviar y cuando.

Debido a la desmedida cantidad de ofertas que recibe una persona diariamente, es primordial pegar un salto en la evolución de las campañas de email marketing. Para generar mejores relaciones con los contactos y no transformar nuestra campaña en algo contraproducente. Mandar lo más frecuente posible, de manera genérica, pertenece al pasado. Menos es más! La pregunta que nos tenemos que hacer es: ¿cómo puedo entender el cliente para mandarle lo que quiere, le sirve o le interesa?

Hay distintos conceptos en email marketing que ayudan a entender cómo crear un buen vínculo con el cliente. Los dos conceptos más populares son:

Customer Journey

El “Customer Journey” no es más que la suma de experiencias que un cliente realiza a medida que interactúa con la empresa o marca. En vez de mirar la parte de la transacción o experiencia, el “Customer Journey” documenta la experiencia total de ser cliente. Esto no se basa solamente en saber lo que hace el usuario en ese camino, sino también en saber dónde,  cuándo y cómo impactar a ese usuario para encauzarlo a la compra o conversión.

Por ejemplo cómo se puede impactar a un usuario que compra un auto a lo largo del año. Se puede pensar en un punto de contacto a los 6 meses para cambiar los neumáticos o a los 10.000km para realizar el service y tomar estas oportunidades para ofrecerle productos que no esperaba pero pueden interesarle.

Recomendamos hacer un mapeo del “Customer Journey”. Esto es un marco que ayuda a definir y mejorar la experiencia del cliente. Básicamente, se documenta la experiencia del cliente a través de su perspectiva y ayuda a entender de qué manera y en qué momento los clientes están interactuando con la m