¿Se acuerda cuándo hablar de análisis en marketing era sólo manejar una herramienta para  medir nada más que la cantidad de visitas en su sitio web? Muchísimo tiempo pasó desde entonces y actualmente, un analista de marketing raramente podría sobrevivir sin los detallados y cada vez más sofisticados reportes sobre cómo los usuarios están realmente utilizando ese espacio.

De ese día a esta parte, los sistemas de trackeo se robustecieron y la inquietud cae ahora por parte de los usuarios ¿saben ellos que están siendo trackeados? ¿qué pensarán al respecto? y más importante aún ¿saben qué es lo que se está haciendo con la información que obtienen de sus cookies? ¿autorizarían a las empresas de marketing a seguir usando su información si supieran los fines?

Esta clase de preguntas es la que muchas organizaciones gubernamentales están empezando a considerar, de hecho, la Unión Europea abordó esta cuestión en 2009. Sus esfuerzos culminaron en lo que hoy se conoce como EU Cookie Directive, una pieza de gran alcance en materia de legislación que convoca a todos los países integrantes del bloque a discutir los temas en torno a la privacidad de la Web.

Lo que intentaremos abordar aquí es cómo afectan esas directivas a los vendedores europeos y  de  qué manera podría impactar en los negocios una serie de medidas como esta.