Por Marta Cruz, Co-founder & Director en Nextperience & NXTPLabs

Desde siempre, las marcas estuvieron preocupadas por entablar relaciones de largo plazo con sus clientes y prospectos. Por eso, a partir de la década del 90 los programas de fidelización, incentivos, millas, tuvieron un importante espacio en los planes de marketing de empresas.

Luego, comenzó a ser necesario contar con la tecnología de nuestro lado para gestionar la relación con los clientes. Así surgieron decenas de soluciones de software que prometían gestionar esa tan ansiada relación.

Ahí aparece el CRM (customer relationship management), para generar demanda y maximizar el valor futuro del negocio, a partir de la interacción efectiva con prospectos y consumidores a través de todos los puntos de contacto y de todos los canales de comunicación y en donde es necesario el uso eficiente de la tecnología.

En definitiva, en donde el cliente es el centro del negocio:

Hoy, la existencia indiscutible de conversaciones a través de las redes sociales hacen que el gran desafío sea integrar estos diálogos al CRM y convertirlo en un e-CRM.

Para ello debemos trabajar en:

       Bases de conocimiento. Desarrollar contenido acerca de tu empresa –áreas, servicios y productos, ejecutivos, etc.-, y soluciones para tus clientes –a través de las FAQs, How to´s-. La ide