A principios de este año Facebook abrió la plataforma “Open Graph”, un protocolo que posibilita la integración de los sitios web convencionales a la red social. ¿Cuál es su utilidad para el marketing digital?

El “Open Graph” posibilita que al crearse un nuevo elemento en una página web, este aparezca automáticamente en el timeline de la página de Facebook de la marca. De este modo, el usuario no necesita salir de la red social para ver el nuevo contenido. Se trata de aplicaciones que se insertan en Facebook, muestran el contenido de una web y algunas veces agregan algo nuevo que en la página no existe.

Una de las ventajas de Open Graph, es que como estas aplicaciones aparecen en los timelines y feeds de los usuarios como un elemento más, las marcas se vuelven visibles en miles de muros personales y llegan a muchos más usuarios con más frecuencia, creando una fuerte estrategia de engagement. Algunos ejemplos son las aplicaciones de Pinterest (la red social de imágenes que nace fuertemente integrada a Facebook), TripAdvisor, E-bay, y Zynga.

Hasta el 2011, esta plataforma funcionaba para pocos sitios web pero a partir de este año se abrió  a cualquier desarrollador, lo que incluyó