Puede que el content marketing haya destilado brillo (desde el punto de vista de las cifras) en los últimos años, pero lo ha hecho en realidad huérfano de coraje y de creatividad.

El content marketing parece encadenar un éxito tras otro. Y ni siquiera la crisis del coronavirus logra frenar a una disciplina abonada desde hace años al crecimiento de dos dígitos en la inversión volcada en sus arcas.

Pero, ¿es de verdad oro todo lo que reluce en el universo del marketing de contenidos? Lo cierto es que no. Puede que el content marketing haya destilado brillo (en el plano de las cifras) en el transcurso de los últimos años, pero lo ha hecho en realidad huérfano de coraje y de creatividad en su vertiente más esplendorosa, argumenta Kim No