Apalancado en los eternamente ninguneados datos, el marketing de contenidos pone mejores y más sabrosos resultados sobre la mesa.

Es evidente que es perfectamente posible hacer content marketing sin que haya intermediación alguna de los datos (esos con fama, probablemente no merecida, de ser gélidos como el hielo). Pero lo cierto es que, apalancado en los datos, el marketing de contenidos pone mejores y más sabrosos resultados sobre la mesa.

En un artículo para Horizont Bernd Krämer disecciona algunas claves para optimizar las estrategias de content marketing con la inestimable ayuda de los datos:

1. Objetivos motivacionales

Los objetivos emanados del content marketing suelen estar cubiertos por una espesa y difusa neblina que termina por emborronarlo todo. Quienes se cuelgan del brazo de esta disciplina se dejan las métricas (puras y duras) en el tintero y, haciéndolo así, se aseguran de que nada vaya mal (pero también de que nada vaya bien en realidad).

Es difícil aceptarlo a bote pronto, pero lo cierto es que los objetivos que no son a priori fáciles de medir son también los que arrojan mejores resultados (incrementar los “leads” en un 20%, por ejemplo).