¿Qué tan importante es una definición precisa en el éxito de un negocio vinculado a las nuevas tecnologías? En el caso de los servicios financieros móviles, definir bien lo que se ofrece puede ser clave. La cuestión del origen del valor de una mobile wallet para el usuario y para los potenciales socios de negocio es importante, al menos para empezar.

La frase teléfono móvil es cada vez más engañosa, de ser principalmente un canal de comunicación (voz, e-mail, mensajería instantánea, interfaz de medios sociales) pasó a ser una plataforma con funcionalidades múltiples (agenda, cámara, navegación, calendario). El smartphone como un agregador de aplicaciones.

Tener claro si se ofrece un servicio de comunicación o una funcionalidad sirve para despejar una de dos preguntas que -antes o después- el usuario hará:

1) ¿Lo necesito?
2) ¿Mmm… por qué no?

Con la creciente confianza en el smartphone, la gente deja de usar su agenda, o su cámara de fotos. Y es factible pensar que lo mismo hará con otras dos cosas que aún lleva en sus bolsillos: llaves y billetera. La fusión de estos elementos en un único dispositivo móvil parece natural; sin embargo, mientras que el punto de llegada parece obvio, la estrategia hacia una mobile wallet viable está lejos de ser tan evidente.

Billetera móvil es más que dinero móvil

¿Qué hará que la gente elija mudar su billetera al móvil? Desde la perspectiva del usuario hay 3 factores en juego: comodidad, seguridad y valor.

Comodidad
Mientras los móviles son cada vez más cómodos (chatitos, rápidos, etc.), las billeteras físicas no. Las tarjetas de crédito, débito, lealtad y promociones se suman a las de identidad y a los permisos de conducir. El otro driver clave es la velocidad. Pagar debe ser r